"NO HAY QUE PERDER DE VISTA QUE EL CORRECTOR NO ES EL AUTOR DE LOS TEXTOS"


8 de octubre de 2018

Aún/Aun


El adverbio aún se escribe con tilde cuando es palabra tónica y equivale a todavía, mientras que, cuando significa incluso, hasta, también o (ni) siquiera, es átono y se escribe sin tilde.

En los medios de comunicación la tilde de este adverbio a menudo no se ajusta a la norma: «Ni aún acompañado de Harrison Ford pudo despuntar», «Sufre un tremendo accidente y aún así gana la carrera», «Si no duermes bien, subes de peso y te cuesta más trabajo bajar aún cuando haces ejercicio», «Aún teniendo a los mejores, no siempre puedes jugar bien» o «Su testimonio compromete aun más a Facundo Garbarino».

Tal como indica el Diccionario de la lengua española, el adverbio aún se escribe con tilde en sus tres primeras acepciones, esto es, cuando significa todavía y se emplea con los siguientes valores:

 Con sentido temporal («Aún quedan entradas a la venta»).

Como equivalente de sin embargo o no obstante («Le sirvieron la comida el primero y aún se quejó»).

Para enfatizar («Hubo más telespectadores aún que en la edición anterior»).

Aunque en el último ejemplo el adverbio puede sustituirse tanto por todavía como por incluso (Hubo más telespectadores todavía que en la edición anterior / Hubo más telespectadores incluso que en la edición anterior), la pronunciación es tónica y, por tanto, lo apropiado es escribir tilde. En este sentido, cabe señalar que, con este valor ponderativo, el adverbio suele ir acompañado de más, menos, mejor, peor, etc.

El diccionario académico señala, por otra parte, que el adverbio aun se escribe sin tilde cuando es palabra átona equivalente a incluso, a menudo seguido de gerundio («Aun yendo en ambulancia, no llegó con vida»), a hasta («Nunca es tarde para obtener la ciudadanía: aun a los 99 años») o a (ni) siquiera («Ni aun en esa circunstancia se dará por vencido»).

También, se escribe sin tilde en la locución aun cuando y el conector aun así.

Teniendo en cuenta todo lo anterior, en los ejemplos iniciales lo apropiado habría sido escribir «Ni aun acompañado de Harrison Ford pudo despuntar», «Sufre un tremendo accidente y aun así gana la carrera», «Si no duermes bien, subes de peso y te cuesta más trabajo bajar aun cuando haces ejercicio», «Aun teniendo a los mejores, no siempre puedes jugar bien» y «Su testimonio compromete aún más a Facundo Garbarino».



Fuente: Fundéu

25 de septiembre de 2018

Pos-, mejor que post-


Se recomienda la forma pos- tanto antes de vocal (posoperatorio) como de consonante (posguerra), tal como indica la nueva Ortografía de la lengua española.

En los medios de comunicación es habitual encontrar frases como «Fue el más grande corredor de fondo en la era de la postguerra», «Con el robot, la evolución del postoperatorio es mejor que con la cirugía laparoscópica» o «Se genera violencia postelectoral en Oaxaca», donde habría sido preferible escribir posguerra, posoperatorio y poselectoral.

Se establece una excepción: cuando la palabra a la que se une el prefijo comienza por la letra ese, lo apropiado es escribir post-: postsocialismo, postsindical…

Además, se recuerda que el guion es necesario cuando el prefijo se une a una palabra que empieza con mayúscula, pos-Renacimiento, y que se escribirá separado y sin guion cuando la base léxica conste de más de una palabra: pos Edad Media, pos guerra civil. En el resto de los casos, el prefijo se escribe junto a la palabra a la que acompaña.




Fuente: Fundéu

10 de septiembre de 2018

La palabra facineroso



La forma correcta para indicar la maldad de alguien es ‘facineroso’, sin la consonante ‘ese’ que algunas personas añaden entre la a y la ce.

El adjetivo «facineroso» posee una carga semántica sumamente fuerte, y por ello sirve principalmente para calificar a alguien negativamente, o incluso para insultar o para denigrar de alguna persona.

El DRAE registra dos acepciones de «facineroso». La primera dice: «facineroso: 1. adj. Delincuente habitual. (…)». Esta acepción se usa poco, al menos en nuestro país, y hasta diría que es escasamente conocida. La segunda, en cambio, es de uso común: «2. m. Hombre malvado, de perversa condición». De todos modos, «facineroso» es palabra de empleo no muy frecuente, sin duda por esa enorme fuerza semántica que ya dije, lo cual hace que se la reserve para casos extremos, en que se trata de juzgar y descalificar a determinadas personas. Es decir, estamos ante una palabra que no debemos derrochar usándola en forma indiscriminada.

Su etimología proviene del latín ‘facinerōsus’ formado por ‘facinus’ (hacer, realizar, cometer…) y el sufijo ‘osus’ (para indicar una gran cantidad, abundancia).

Por lo tanto, en la antigüedad un ‘facineroso’ era aquel que realizaba/hacía/cometía muchos actos (normalmente delictivos).




Fuente: Fundéu

4 de septiembre de 2018

28 de agosto de 2018

Prefijos, cómo usarlos


Los prefijos son elementos afijos, carentes de autonomía, que se anteponen a una base léxica (una palabra o una expresión pluriverbal) a la que aportan diversos valores semánticos. Se resumen a continuación las normas que deben seguirse para la correcta escritura de los prefijos en español:

Se escriben siempre unidos a la base a la que afectan cuando está constituida por una sola palabra: antiadherente, antirrobo, antitabaco, cuasidelito, cuasiautomático, exalcohólico, exjefe, exministro, exnovio, expresidente, prepago, precontrato, posventa, posmoderno, proamnistía, provida, probritánico, vicealcalde, vicesecretario, supermodelo, superaburrido, superbién, etc. En este caso, no se consideran correctas las grafías en las que el prefijo aparece unido con guion a la palabra base (anti-mafia, anti-cancerígeno) o separado de ella por un espacio en blanco (anti mafia, anti cancerígeno). 

Si se forma una palabra anteponiendo a la base varios prefijos, estos deben escribirse igualmente unidos, sin guion intermedio: antiposmodernista, requetesuperguapo.

Se unen con guion a la palabra base cuando esta comienza por mayúscula, de ahí que se emplee este signo de enlace cuando el prefijo se antepone a una sigla o a un nombre propio univerbal: anti-ALCA, mini-USB, pos-Gorbachov, pro-Obama. El guion sirve en estos casos para evitar la anomalía que supone, en nuestro sistema ortográfico, que aparezca una minúscula seguida de una mayúscula en posición interior de palabra. 

También es necesario emplear el guion cuando la base es un número, con el fin de separar la secuencia de letras de la de cifras: sub-21, super-8.

Se escriben necesariamente separados de la base a la que afectan cuando está constituida por varias palabras. Hay determinados prefijos, como ex-, anti- o pro-, que son especialmente proclives, por su significado, a unirse a bases de este tipo, ya se trate de locuciones o de grupos sintácticos, característica por la cual la gramática ha acuñado para ellos la denominación de prefijos separables: ex relaciones públicas, anti pena de muerte, pro derechos humanos. Esta misma circunstancia puede darse también con otros prefijos: pre Segunda Guerra Mundial, super en forma, vice primer ministro.

Las normas aquí expuestas rigen para todos los prefijos, incluido ex-. Para este prefijo se venía prescribiendo hasta ahora la escritura separada — cuando, con el sentido de ‘que fue y ya no es’, se antepone a sustantivos que denotan ocupaciones, cargos, relaciones o parentescos alterables y otro tipo de situaciones circunstanciales de las personas.

A partir de la edición de la Ortografía de 2010, ex- debe someterse a las normas generales que rigen para la escritura de todos los prefijos y, por tanto, se escribirá unido a la base cuando esté constituido por una sola palabra (exjugador, exnovio, expresidente, etc.), aunque la palabra prefijada pueda llevar un complemento o adjetivo especificativo detrás: exjugador del Real Madrid, exnovio de mi hermana, expresidente brasileño, etc.; y se escribirá separado de la base cuando esté constituido por varias palabras: ex cabeza rapada, ex número uno, ex teniente de alcalde, ex primera dama, etc.




Fuente: RAE

14 de agosto de 2018

Palabras formadas a partir de eco-, sin guion

El elemento compositivo eco-, que significa entre otras cosas ‘ecología’ y se emplea en términos como ecoamigable, ecoamistosos, ecoparque, ecotasa, ecoterrorismo o ecocidiose escribe unido a la palabra a la que se incorpora, sin guion ni espacio intermedios.
En los medios de comunicación es habitual leer frases como «La alcaldía considera necesario cercar todo el terreno donde se encuentra el eco parque», «Bariloche: comenzaron a cobrar una eco-tasa a los turistas» o «Detienen a dos personas por robo con violencia de un eco taxi».
De acuerdo con las normas de la Ortografía de la lengua españolalos prefijos y elementos compositivos se escriben unidos a la palabra a la que acompañanhipocalórico, infravivienda, neoliberal, precampaña…
En el caso concreto de eco-, el Diccionario académico incorpora el significado de ‘ecología’ en su vigesimotercera edición, ausente en ediciones anteriores, que solo recogían los sentidos de ‘casa, morada, ámbito vital’ y onda electromagnética, sonido reflejado’.
Por tanto, en los ejemplos iniciales lo adecuado habría sido escribir «La alcaldía considera necesario cercar todo el terreno donde se encuentra el ecoparque», «Bariloche: comenzaron a cobrar una ecotasa a los turistas» y «Detienen a dos personas por robo con violencia de un ecotaxi».


Fuente: Fundeu.es

13 de agosto de 2018

Palabras que no deben escribirse juntas

Recibimos consultas acerca de si tal palabra va junta o no. Así que queremos hacer una lista para que no queden dudas. Acá va:

A BORDO.
A BULTO.
A CUENTA.
A CUESTAS.
A DESHORA.
A GATAS.
A MANO.
A MEDIAS.
A MENUDO.
A PESAR DE.
A PIE.
A PROPÓSITO.
A TIEMPO.
A TRAVÉS DE.
AL TUNTÚN.
A VECES.
ANTE TODO.
DE ACUERDO CON.
DE ANTEMANO.
DE BALDE.
DE DONDE.
DE ENTRE CASA.
DE FRENTE.
DE PRONTO.
DE PIE.
DE REPENTE.
DE SOBRA.
DE VERAS.
EN CUANTO.
EN DERREDOR.
EN DONDE.
EN EFECTO
EN FIN.
EN MEDIO.
EN PIE.
EN TANTO.
EN VANO.
EN VILO.
EX ALUMNO.
NO MÁS.
NO OBSTANTE.
POR FIN.
POR SUPUESTO.
POR TANTO.
SIN EMBARGO.
SIN PAR.
VÍA CRUCIS.



Fuente: cuadernillo del Instituto Superior de Letras Eduardo Mallea. Normativa de la lengua I.

1 de agosto de 2018

Tango, etimología


La palabra "tango" fue seleccionada para representar la letra "T" en el alfabeto radiofónico de uso global. Su etimología ha sido y sigue siendo objeto de múltiples teorías y fuertes controversias. Uno de los trabajos fundamentales en este aspecto, es el artículo de José Gobello Tango, vocablo controvertido (1976), que destaca precisamente el clima controvertido que suscita el origen de la palabra. El núcleo del apasionado debate es esencialmente civilizatorio, ya que se centra en determinar el papel jugado por las culturas de los indígenas, latinoamericanas, africanas y europeas en la conformación de la expresión. Reflexionando sobre esta puja civilizatoria, Gobello decía en 1999:
"Todavía hoy los especialistas discuten si en la elaboración del tango prevalecieron los ingredientes hispánicos o los africanos. La discusión resulta más bien ociosa, porque los ingredientes hispánicos en cuestión tenían también su cuota de sangre negra".
El investigador Héctor Benedetti, en su ensayo "Sobre la etimología de la palabra tango" (2001),​ realiza un prolijo repaso de las diversas teorías que se han formulado y la suerte corrida por cada una. Las teorías sobre el origen de la palabra "tango" se remontan a la edición del Diccionario de la Real Academia Española de 1914, en la que decía que provenía del latín tangere, afirmación eliminada en las ediciones posteriores.
Notablemente, la citada disposición del virrey De Elío fue registrada en el índice de Actas Capitulares usando el término "tango". Es que en el virreinato del Río de la Plata, los términos «tango» y «tambo», se utilizaban como sinónimos, para referirse a los lugares en que bailaban los negros.
Precisamente a partir del uso generalizado como sinónimos de las palabras "tambo" y "tango", el investigador Oscar Escalada de la Universidad de La Plata, sostiene que el origen del término es quechua, a partir del vocablo tanpu, hispanizado por los conquistadores españoles como "tambo" y luego utilizado como sinónimo de "tango".
Fueron esos "tambos" o "tangos", ya constituidos en asociaciones por origen étnico de la comunidad afro rioplatense desde que la esclavitud comenzó a ser abolida en 1813, de donde surgieron las academias, milongas, pirigundines y canguelas, en las que se iría formando el tango en la segunda mitad del siglo XIX.
Finalmente, teniendo en cuenta el uso generalizado en el Río de la Plata desde la colonia de las expresiones "tambo-tango" y a la vez la expresión "tango andaluz", se ha sostenido una teoría de la doble entrada, que propone que la palabra "tango" se utilizó en el Río de la Plata durante los siglos XVIII y XIX para designar los sitios del baile negro, y luego volvió a entrar en la segunda mitad del siglo XIX, procedente de Cuba-Andalucía, para designar esta vez la danza y el género musical.

Fuente: Wikipedia

26 de mayo de 2018

¿Cuál es la forma correcta de llamar a nuestro idioma, español o castellano?

Esto es lo que dice al respecto el Diccionario panhispánico de dudas:

Para designar la lengua común de España y de muchas naciones de América, y que también se habla como propia en otras partes del mundo, son válidos los términos castellano y español. La polémica sobre cuál de estas denominaciones resulta más apropiada está hoy superada.
El término español resulta más recomendable por carecer de ambigüedad, ya que se refiere de modo unívoco a la lengua que hablan hoy cerca de cuatrocientos millones de personas. Asimismo, es la denominación que se utiliza internacionalmente (Spanish, espagnol, Spanisch, spagnolo, etc.).
Aun siendo también sinónimo de español, resulta preferible reservar el término castellano para referirse al dialecto románico nacido en el Reino de Castilla durante la Edad Media, o al dialecto del español que se habla actualmente en esta región. En España, se usa asimismo el nombre castellano cuando se alude a la lengua común del Estado en relación con las otras lenguas cooficiales en sus respectivos territorios autónomos, como el catalán, el gallego o el vasco.




9 de mayo de 2018

Emoticones y punto



En estos días nos ha surgido un interrogante acerca del punto y de los emoticones. El punto, ¿va después o antes de las caritas que tanto se suelen usar en wasap? Y aunque algunos podrían considerar como exagerada este interrogante, lo cierto es que no debemos descuidar el lenguaje solo porque hablamos en un contexto informal. 

Según la Real Academia Española (RAE), el emoticón es un elemento extraoracional que no sustituye al punto final y se escribe detrás del punto. Sin embargo, a juicio de la organización Fundéu, que vela por el buen uso del idioma español en los medios de comunicación, si se considera al emoticón como parte de la oración, el punto puede ir después

Y remite a un artículo de su web en el que coincide en que “el emoticón es un elemento extralingüístico", pero añade que por ese motivo “puede ir antes o después, según resulte más lógico. Por ejemplo, en un mensaje como ‘Estoy harto :-(. Me voy a un monasterio budista ;-).’, situar los emoticones en las frases de las que se están expresando las emociones es más claro”.


Es decir, lo fundamental es que la puntuación no interfiera con el emoticón… Y en ningún caso se puede prescindir de la puntuación: de hecho, hay que poner punto incluso si toda la frase es un emoticón.