"No hay que perder de vista que el corrector no es el autor de los textos"



24 de febrero de 2014

Plan B...

La expresión plan B (o plan b), con el significado de ‘plan alternativo’, no necesita comillas ni ningún otro resalte.
En los medios de comunicación pueden encontrarse frases como «El Tribunal Supremo Electoral prepara plan “B” para transmisión de datos el día de las elecciones», «El “Plan B” de Setién rescata un punto ante el Murcia» o «La alcaldesa aseguró que no ha pensado en un ‘Plan b’».
El Diccionario del español actual, de Seco, Andrés y Ramos, define B como ‘alternativo o de segundo orden’ e incluye entre sus ejemplos la expresión plan B. En este sentido, plan se escribe en minúscula y la letra be, como sucede en dinero b caja b, en minúscula o, más habitualmente, en mayúscula, sin necesidad de resaltes.
Así pues, en los ejemplos anteriores habría sido preferible escribir «El Tribunal Supremo Electoral prepara plan B para transmisión de datos el día de las elecciones», «El plan B de Setién rescata un punto ante el Murcia» y «La alcaldesa aseguró que no ha pensado en un plan b».


Fuente: Fundéu

18 de febrero de 2014

Libro de papel o libro electrónico... ¿Con cuál se quedan?

Hoy Correctoras de Papel quiere preguntarles si siguen leyendo libros de papel o electrónicos. Esperamos que nos cuenten... A propósito, una nota acerca de este tema.


"El libro electrónico no va a matar a las librerías"

En un paso fugaz por su Argentina natal, Patricia Arancibia, responsable de contenidos internacionales para la plataforma digital del gigante Barnes & Noble intenta descifrar el futuro de ese mercado editorial

Patricia Arancibia es argentina, licenciada en Comunicación (UBA) y posgrado en periodismo (UCA) pero vive en Nueva York, donde hizo un master en la New York University. Se podría decir que trabaja allí también pero por su cargo su oficina son los aviones que la llevan a distintos puntos del globo donde tiene que representar a Barnes & Noble , la cadena de librerías más reconocida de Estados Unidos (que tiene el gusto de poseer el dominio book.com ).
Ella - que se encontraba en Argentina invitada para la III Conferencia Editorial organizada por el gobierno porteño- está a cargo del contenido internacional para la plataforma digital de la compañía en un momento en el que los libros electrónicos están bajo el foco de esta industria que espera no repetir los errores que cometieron sus colegas del mercado de la música. De hecho, pese al renombre que tiene su marca la ejecutiva destaca que la empresa tiene el 15% del mercado de libros tradicionales, mientras que posee el 20% de e-books . Un número interesante para empezar a hablar.
Con un pasado de periodista (con trabajos en Elle, La Mano, LA NACION y Clarín) Arancibia pasó a trabajar en Barnes & Noble en 2003. Luego de pasar por varios puestos le llegó la oportunidad de manejar este sector del negocio. En el contexto de un mercado en ebullición donde ella cree que hay mejores noticias que las que se suelen ver, se sienta con lanacion.com y deja en claro que su trabajo le gusta, y mucho: "Para los autores y editores los libros electrónicos abren la posibilidad de que cualquier título, sea pequeño o grande, pueda estar disponible. Es maravilloso. Para los lectores es lo mismo pero desde el otro lado. Vamos a poder leer muchos títulos sobre muchísimos más temas".
rante su última visita a Buenos Aires. Foto: Gentileza: GCBA
 
Para empezar, saquemos la pregunta obvia de la mesa. ¿Qué piensa acerca del futuro del libro en papel en relación con los e-books?
Siempre hay mucho miedo de que el libro digital mate al libro papel. Nicholas Negroponte siempre dice que el libro muere en años. Estuve con él en un congreso y decía que en cinco años se iban a dejar de vender libros en papel, en ese momento se cortó la luz (risas).
En serio. Son dos tipos de compras distintas, el e-book es una adquisición muy impulsiva: vas caminando y escuchás en la radio que hablan de algo y podés comprarlo en ese momento. Pero todavía queda mucho por resolver sobre todo en cuanto a derechos, un tema que en América latina es gigante.
Además, el formato tradicional tiene variables a favor: por un lado hay muchos títulos que no están disponibles en e-books y por el otro te sigue gustando comprarles libros como regalos a amigos y parientes y eso por ahora se hace con papel. El libro electrónico se complementa con el tradicional.
Y, ¿qué puede suceder con las librerías físicas?
En Estados Unidos, el comercio electrónico crece y crece desde hace diez años y el las ventas en las tiendas a la calle caen pero muy poco. El libro existe desde hace muchos siglos, no parece que esté a punto de desaparecer. Sí va a haber más e-books, va a haber gente que va a leer sólo e-books otros que mezclarán y otros que leerán solo papel. No creemos que el e-book vaya a matar a las librerías.
Pero, ¿qué pasa con los lectores más jóvenes? ¿Siguen comprando papel o nacen con un e-book bajo el brazo?
Para nada. Harry Potter y las sagas de ese tipo son el mejor ejemplo de que las ventas crecen en todos los formatos y todas las versiones. El segmento joven no para de crecer. Yo no hago futurología pero la tendencia es esa, no hay ningún terremoto.
Además de su tienda on line ustedes venden un lector llamado Nook, una de las diferencias con la competencia (el Kindle por ejemplo) es que el equipo se puede probar en sus locales, ¿cuál es el peso de esta prueba?
Está bueno que el público lo pueda probar. Esta toda esta fantasía de que vamos a vivir en una burbuja digital y eso no es tan así. A la gente le gusta ver el equipo y probarlo, le copa eso.
El e-book ya dejó de ser una novedad en los mercados desarrollados. ¿Cuál es el futuro del soporte?
En 2009, los e-books eran el 4% del mercado y ahora es el 10%, en cash en toda la industria. Nosotros tenemos 20% del mercado de e-books y 15% del de impreso entonces nos sirve. Esos números son muy fuertes. Todos estamos compitiendo para ser el primer libro electrónico de los usuarios. Los dueños de Nook incrementaron sus ventas combinadas de libros electrónicos y físicos un 17%.
El libro que leés en tu Nook también te lo podés bajar en cualquier otro cachivache . Y también está disponible para la iPad que pese a que no creo que sea tan revolucionaria como dicen tiene mucho peso. Apple es muy bueno en eso, iPhone fuera de Estados Unidos no existe a nivel masivo pero son muy buenos en el marketing.
Los derechos de los textos suelen variar de país a país. ¿Cree que va a haber algún cambio en el corto plazo para que esto sea más simple?
Hay dos aspectos: uno es qué derechos tienen los editores sobre sus libros impresos para publicarlos en digital, o no. Entonces los nuevos contratos que se firman, en general, incluyen el formato digital pero todos los fondos (los textos más viejos) no son tan amplios.
Entonces hay muchas discusiones todo el tiempo sobre qué hacer entre editores, agentes y autores. El otro aspecto es si el e-book se considera un libro o una cosa electrónica. En España el libro tiene 4% de impuesto y el e-book tiene 18 o 19%, es una locura. La legislación estuvo escrita antes de que esto existiera entonces si es descargable es software para la normativa vigente.
 
En esta imagen oficial, se ve el Nook (e-book de Barnes & Noble). Foto: Gentileza: Barnes & Nob 
¿Cuáles son los países que, para ustedes, están adelantados en la materia?
En Estados Unidos, el Estado es más avanzado porque los e-books se consideran libros, pagan el mismo impuesto. En Inglaterra y Alemania también.
En cuanto a la tecnología, ¿cual cree que será el próximo paso?
No puedo hacer futurología pero no me cabe duda que lo que estamos viendo es el principio. Esto llegó para quedarse pero no creo que se quede en este formato. Hay gente haciendo experimentos en este preciso momento. Además hay que ver, más allá de lo que nos parezca interesante a nosotros, si a los clientes les interesa.
Con todos los números positivos, ¿por qué Barnes & Noble informó hace meses que buscaba inversionistas?
Es normal que se envíen esos comunicados en este contexto. Las finanzas están muy bien. En Estados Unidos pasa mucho eso, las acciones de la empresas están bajas para lo que la empresa quiere y una de esas opciones es vender, la otra es irse a privado. La empresa es sumamente fuerte. No hay nada parecido a una debacle.
¿Qué harías si mañana te despertás e Internet desapareció?
(Se ríe). Sería muy diferente. Bueno, supongo que si ocurriera encontraría la manera de ser feliz pero en principio me lo decís y me parece el fin del mundo. Trabajo on line, compro on line, planeo mis viajes on line, políticamente hago contribuciones on line, ayudo a causas on line, mando e-mails. Con mis amigos hace mucho que no tengo una charla por teléfono mando e-mails y sms. Leo noticias de no sé cuántos países y no sé cuántos idiomas. Sin Internet tendría que empezar de nuevo.

Por   | LA NACION

7 de febrero de 2014

Adenda, no addenda ni addendum

El término adenda, que alude a un añadido que se hace al final de un texto, se escribe sin duplicar ninguna d, pues es un término ya adaptado al español a partir de la voz latina addenda, forma que desaconseja la ortografía académica.
En las noticias se puede ver escrita esta palabra de modo inapropiado, como en los siguientes ejemplos: «Se aprobó en la sesión plenaria la addenda al convenio» o «El referido acuerdo ha sido objeto de modificaciones y addendas posteriores».
El término, puede usarse en diferentes contextos, siempre en el caso de producciones escritas, por ejemplo en escritura contractual, manuales técnicos, textos legales, médicos, entre otros.
En todos los casos, el objeto de la misma es ampliar la información anteriormente escrita, y en algunos casos, también publicada.

En libros

En un libro, la adenda es una adición suplementaria (algunas veces se puede referir al apéndice) que se añade al trabajo principal. Puede explicar las inconsistencias, sobre todo si fueron encontradas demasiado tarde para corregirlas. Por ejemplo, la obra principal podría haber sido ya impresa y el coste por destruir y reimprimir el lote se considerara demasiado alto. Como tal, la adenda puede aparecer de muchas formas, una carta adicional que se incluye con el trabajo, archivos de texto digitales o cualquier otro soporte similar. Esto sirve para informar o alertar al lector de los errores presentes, como una errata.
Tal como señala la ortografía académica, el sistema gráfico del castellano rechaza la duplicación de consonantes, por lo que en los préstamos de voces extranjeras se simplifican: brócolitúnelchópedralidosier, etc. Este es también el caso de adenda, por lo que en los ejemplos anteriores habría sido preferible haber escrito «Se aprobó en la sesión plenaria la adenda al convenio» o «El referido acuerdo ha sido objeto de modificaciones y adendas posteriores».
Al igual que ocurre con otras palabras de la lengua especializada, como bacteria, el vocablo adenda se ha incorporado al español con significación singular aunque en su origen latino sea plural, por lo que no hay necesidad de introducir la variante addendum, que probablemente se usa por influencia del inglés. El plural de adenda es adendas.