"No hay que perder de vista que el corrector no es el autor de los textos"



28 de enero de 2014

¿Qué nos dice la norma sobre...?

Artículos y adjetivos delante de sustantivos con (h)a- inicial de intensidad fuerte (tónica)

La norma dice:

Existen sustantivos femeninos que comienzan con la letra (h)a- tónica, es decir, con pronunciación fuerte como alma, hacha, hambre, aula, ansia, agua, área... Las distintas formas de concordancia con el artículo, adjetivos u otras palabras que acompañan a estos sustantivos se recogen en estos casos. Tomamos como ejemplo el sustantivo agua.

*Lo general es emplear el artículo el (en estos casos, es forma femenina, variante de la) delante de estos sustantivos, aunque en plural se mantiene el femenino normal las:

el agua (pero en plural las aguas)

-Si se coloca un adjetivo entre el artículo y el sustantivo, se debe cambiar el por la:

la cristalina agua frente a el agua cristalina

-Si el determinante es distinto del artículo el/la, como esta, esa, aquella (demostrativos), toda, mucha, poca, otra..., se mantiene la forma femenina normal:

esa agua                esta agua
toda agua              mucha agua
poca agua              aquella agua

No:

*ese agua            *este agua
*todo agua          *mucho agua
*poco agua         *aquel agua

-Si el determinante es un/-a (artículo indeterminado) o algún/-a, ningún/-a (indefinidos) se admiten ambas formas:

un / un agua
algún / alguna agua
ningún / ninguna agua

-Si el determinante femenino, y no un determinante, el que acompaña al sustantivo tanto por delante como por detrás, la concordancia se da en femenino:

agua pura o pura agua

-Si el determinante todo va delante del artículo determinado, este se mantiene con la forma el, mientras que aquel adopta el femenino normal: toda el agua

ADVERTENCIAS:

-La regla de colocar la forma femenina del artículo el delante de sustantivos que empiezan por (h)a- tónica no se extiende en la actualidad a los adjetivos con la misma letra inicial:  la áspera corteza, la alta montaña, la agria naranja, la alma mater (alma es aquí adjetivo latino).
-Si los sustantivos empiezan por (h)a- tónica, o sea, sin intensidad, el artículo determinativo adopta la forma femenina normal: la acera, la hacina, la harina, la arroba.

EXCEPCIONES:

-El sustantivo árbitra se acompaña de la forma la del artículo: la árbitra (NO: *el árbitra).
-Los sustantivos formados con siglas: la AFE, la AMPA, la AMA...
-Los sustantivos que necesitan diferenciar el sexo por ser comunes en cuanto al género: la árabe, una mujer, frente a: el árabe, un hombre.
-Los nombres propios de pila (con complemento) y los apellidos: la Águeda que conoces; la Ángeles de esta casa, la Adriana de tu barrio; la Álvarez, la Ávila.
-Los nombres propios de continentes siguen la regla general (el África negra, el Asia menor), mientras que se prefiere la forma la con los nombres de ciudades: la Ávila medieval, la Álava que yo conocí.
-Los nombres de las letras: la hache, la a, la alfa...


Fuente: Gramática fácil de la lengua española. Leonardo Gómez Torrego.

6 de enero de 2014

Propugnar algo o abogar por algo, no propugnar por

El verbo propugnar, que significa ‘defender, amparar, apoyar’, no va seguido de la preposición por, es decir, se propugna algo que se defiende y no se propugna por algo.
No es raro, sin embargo, ver en las noticias este verbo seguido de por, como en «La directora propugna por un movimiento global de consumidores, inversionistas y trabajadores para crear un modelo sustentable» o «El documento propugna por el cambio del régimen fiscal de la paraestatal».
Según el Diccionario de la Real Academia Española, propugnar es un verbo transitivo, es decir, ha de ser propugnar algo, sin el añadido de la preposición por, que podría ser influencia de abogar por, de significado idéntico.
Por ello, en los ejemplos anteriores habría sido preferible haber dicho «La directora propugna un movimiento global de consumidores, inversionistas y trabajadores para crear un modelo sustentable» y «El documento aboga por el cambio del régimen fiscal de la paraestatal».

Fuente: Fundéu