"No hay que perder de vista que el corrector no es el autor de los textos"



13 de junio de 2014

Hoy se celebra el Día del Escritor en honor a Leopoldo Lugones

Cada 13 de junio se conmemora el Día del Escritor. La fecha no es casual y encuentra su explicación en que un 13 de junio, pero de 1874 nació Leopoldo Lugones en Villa María del Río Seco, en el corazón de la provincia mediterránea de Córdoba.  

La fecha fue instituida por la Sociedad Argentina de Escritores (SADE), institución fundada por él. Su vida estuvo signada por la tragedia. Su adhesión al golpe militar de José Félix Uriburu lo torna una figura controvertida.

Leopoldo Lugones (1874-1938) fue poeta, narrador y ensayista. Su primer libro de poemas, Los mundos (1893), pasó inadvertido, pero su encuentro con Rubén Darío fue decisivo para que conformara un nuevo estilo. Los crepúsculos del jardín(1905) y Lunario sentimental (1909) dan cuenta de su originalidad dentro de los cánones del movimiento.
A partir de 1910, Leopoldo Lugones cambió de registro poético para centrarse en una exaltación de su tierra y su gente (Odas seculares, 1910). Posteriormente, los asuntos cotidianos se convirtieron en el tema central: El libro fiel (1912), El libro de los paisajes (1917), Las horas doradas (1922) y Romancero (1924). Al final de su trayectoria poética, se orientó hacia el cultivo de una poesía narrativa: Poemas solariegos (1927) y Romances del Río Seco (que vio la luz, póstumamente, en 1938).
Como narrador sobresalió principalmente por sus relatos, recogidos en Las fuerzas extrañas(1906), La torre de Casandra (1919), Cuentos fatales (1924) y La patria fuerte (1933). En muchas de estas narraciones, Lugones abordó lo fantástico, y sus cuentos se consideran precursores de los de Horacio Quiroga, Jorge Luis Borges y Julio Cortázar. La guerra gaucha (1905), por su parte, fue su novela más recordada de la cual hay una versión en cine. Dirigida por Lucas Demare y protagonizada por Enrique Muiño, Francisco Petrone, Ángel Magaña y Amelia Bence, se estrenó el 20 de noviembre de 1942 y fue considerada una de las mejores películas del cine argentino. El guion fue realizado por Homero Manzi y Ulyses Petit de Murat.
Leopoldo Lugones también fue un excelente ensayista: son recordadas sus conferencias sobre el Martín Fierro de José Hernández –obra que leyó como poema épico– reunidas en El payador(1916).