"No hay que perder de vista que el corrector no es el autor de los textos"



26 de septiembre de 2013

Un poco de cultura... Origen de la letra "ñ"

                                                                                                                                        Por Javier Álvarez 

Pensaba escribir un artículo sobre el origen de la letra ñ, tan característica de nuestra lengua. No obstante, en blogolengua tienen un muy buen artículo al respecto, así que resumiré brevemente:
La eñe representa el fonema nasal palatal sonoro, que no existía en latín. La pronunciación de los grupos latinos -ng- (ungula), -gn-(cognatus), -nn- (annus), -ni- (Hispania) evolucionó en las lenguas romances hasta llegar a sonidos nasales palatales, que durante la Edad Media se representaron en cada romance de diferentes maneras, alternándose y confundiéndose: -yn--ny--nig--ign--nj--in--n-, etc.
El francés y el italiano eligieron la forma -gn-, que podemos apreciarla en el nombre de sendos productos típicos: el champagne y la lasagna. El catalán eligió la forma -ny- que se exhibe en el nombre del territorio propio de esa lengua: Catalunya. El portugués, la forma -nh- en la que la h muda indica que la ene anterior no se pronuncia tal cual, (del mismo modo que adoptó -lh- para representar la palatalización lateral): toalha de banho.
El castellano prefirió desde el inicio la -nn- (aunque alternaba con las formas anteriormente indicadas) que los escribanos abreviaban con una ene y una raya encima y que al cortar la palabra, al final de la línea, por la sílaba que la contenía lo hacían separando el dígrafo: dan-no (daño). Esa raya fue ondulándose, quizá por razones estilísticas y, a partir del Renacimiento, se empieza a considerar como una letra independiente y a olvidarse su origen como abreviatura.
El inglés también ha aceptado la ñ en algunos préstamos del españolcañónpiñatajalapeño
Realmente, la rayita que se ponía sobre la n no era más que la segunda n, que seguramente por motivos taquigráficos o simplemente por ahorro de papel, tinta o tiempo, se abrevió de esa forma, ya que desde siempre los españoles fuimos muy poco dados al uso de consonantes geminadas (como prueba de ello, la secuencia -ss- se simplificó en                       -s: fortíssimo > fortísimo; massa > masa).


Fuente: delcastellano