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27 de diciembre de 2011

Una palabra que poco se dice, pero es tan oportuna: Adefesio

La palabra adefesio, generalmente, se asocia con la gente, cuando se aplica a las personas; además puede denotar ridiculez o fealdad.


Origen

El término proviene del latín ad efesios, refieriéndose a la epístola de san Pablo a los Efesios.
Miguel de Unamuno (1864-1936) explica que el origen de "adefesio" está en los consejos y analogías (extraídos de la Epístola a los Efesios) que les lee el célibe sacerdote católico a las parejas que van a casarse; consejos de los que nadie hace ningún caso:
Que la esposa se someta a su marido como al Señor. En efecto, el marido es la cabeza de su esposa, como Cristo es cabeza de la iglesia, cuerpo suyo. Y así como la Iglesia se somete a Cristo, así también la esposa debe someterse en todo a su marido. Marido, ama a tu esposa como Cristo amó a la iglesia [...] y la bañó y la santificó mediante el bautismo de agua. Él mismo debía prepararla porque deseaba una iglesia espléndida, sin mancha ni arruga ni nada parecido. [...] Esclavo, obedece a tu patrón con temor y temblor, con corazón sencillo, como quien obedece a Cristo. No sirvas solamente cuando te vigilan, [...] sino que cumple de todo corazón la voluntad de tu patrón.
Efesios 5.22-27 y 6.5-6#


Historia de la palabra

El teólogo Paul A. Zimmerman afirma que "hablar adefesios", primero significó 'hablar en balde' y después 'decir algo extravagante'. Más tarde, el término habría pasado a las personas y a las ropas. "Andar hecho un adefesio" equivale hoy a 'estar tan feo, como ridículo'.
Según el Diccionario Histórico de la Lengua Española la palabra "adefesio" se basa en una historia acerca de un sacerdote católico que debía leer una de las paulinas Epístolas a los Corintios tomó por error la Epístola a los Efesios, del mismo autor. Por esa razón, las afirmaciones equivocadas se llamaron "adefesios".
Los católicos niegan la veracidad de esa historia y sostienen que ad efesio pasó a significar 'disparate', 'adorno ridículo' o 'persona muy fea' debido a que durante el tiempo que permaneció en Éfeso, san Pablo corrió peligro y en una ocasión estuvo a punto de morir a manos del populacho incitado por los comerciantes y sacerdotes que vivían del culto a Diana(Artemisa). El Diccionario de la Real Academia Española se adhiere a esa opinión.
El filólogo Joaquim Vicenç Bastús y Carrera (Tremp, 1799 - Barcelona, 1873), en su refranero La sabiduría de las naciones o evangelios abreviados (1862) explica que la palabra "adefesio" podría proceder de la historia de Hermodoro, ciudadano de Éfeso de brillante posición pero que finalmente fue condenado al ostracismo. Desde entonces, "hablar adefesios" (literalmente 'hablar a la gente de Éfeso') equivale a hablarle inútilmente a personas que no hacen ningún caso de nuestras palabras.


Fuente: Wikipedia.